otoño

domingo, 17 de marzo de 2013

Back to the slopes

Aprovechando que Alejandra y Carlos están viviendo en Zurich hemos decidido los 3 que hay que aprender a esquiar de una vez por todas.

Salida: viernes 22feb 7.35pm
Vuelta: domingo 24feb 5.20pm

Yo tenía mucho tiempo que no iba a esquiar. Al principio de mi vida en España iba todos los años. Cada año era el mismo ciclo: ir toda emocionada, agarrar unas clases desde el principio, bajar por las pistas fáciles (con todos los pichurros pasándome a toda velocidad)... y siempre la última bajada era horrible (no podía ser de otra manera, siempre es la pobre última bajada la que es horrible) y quedar toda atemorizada... Pero no sé cómo ni por qué siempre volvía al año siguiente...

Así que después de muchos años de esto mismo más el hecho de que la última vez que fui a esquiar fue hace como 5 años (que rápido pasa el tiempo!) esta vez estaba un poco más nerviosa de lo normal sobre volver a esquiar.

El sábado Alejandre y yo (Carlos no pudo ir porque estaba de guardia) nos levantamos a las 6am para salir súper temprano hacia unas pistas de esquiar en Beatenberg, a una hora de Zurich, porque queríamos ser las primeras en llegar antes de que se llenaran las pistas.

Hacía mucho mucho frío y estaba medio nevando... Pero la vista de las montañas nevadas era espectacular.





Alquilamos los esquís y compramos nuestros pases, solo por medio día, porque conociendo nuestras destrezas de esquí nos parecía exagerado esquiar por todo un día completo... Teníamos la duda sobre alquilar cascos, como cuando uno va en bicicleta, pero cuando vimos que todo el mundo tenía cascos (será la nueva moda esquiando?), nos devolvimos a la tienda a alquilar los nuestros.




Y empezó la aventura!


Primera caída: intentar montarnos en el telesillas... Ni siquiera fue esquiando...


Estas telesillas son traumáticas porque hay que apoyarse sin sentarse para que el cable te hale y te suba. Además esta subida parecía una montaña rusa: súper larga y al final, justo antes de soltarnos para empezar a bajar, era muy empinada, así que Alejandre y yo íbamos agarradas súper fuerte, porque si nos caíamos íbamos a llegar esquiando de espalda hasta el final (cual Bridget Jones), y al final llegamos con las manos agarrotaditas...


Segunda caída: al bajarnos del telesillas, por supuesto...


Y entonces vemos la bajada y nos parecía terriblemente fuerte, no apta para principiantes... Hasta que ves al poco de pichurros lanzándose como si nada. Al final, después de media hora de analizar nuestra estrategia de esquí, nos quitamos los esquís y bajamos caminando este primer trozo :)


Pero mejor así... Porque empezamos a esquiar en una parte más suave que nos permitió agarrar confianza... Una hora más tarde y muchas caídas mas llegamos abajo... Yo creo que normalmente esta bajada se hace como en 10 min.


Con nuestros tiempos récord, solo nos dio tiempo de volvernos a tirar solo una vez, pero esta vez la disfrutamos más y tardamos solo tres cuartos de hora y sin quitarnos los esquís ;)


Lo bueno de esta pista es que está muy cerca de Zurich y, para nuestra sorpresa, no está atestada de gente y las pistas son muy anchas... El mundo ideal para nosotros los principiantes.


Devolvimos nuestros esquís y cascos, y nos fuimos a pasear a Lucerna, con la ropa de esquiar puesta.



De regreso en Zurich, cenamos fondue hecho en casa por Alejandre y Carlos (buenísimo!) y vimos Argo.

El domingo fuimos a desayunar a Sprungli y pasear un poquito por Zurich, ver la estación de tren, el reloj más grande de europa, el lago,... 





Y luego vimos un capitulo de Downton Abbey, que se ha convertido en mi nueva serie que ver junto con The Big Bang Theory, Hart of Dixie y Games of Thrones.


Luego, Alejandra y Carlos me llevaron al aeropuerto (el viernes me habían ido a buscar). Qué lindos!

Porto

Este enero visita a Porto! Patrimonio de la humanidad...

Había intentado ir el año pasado pero me quedé dormida y perdí el avión...

Salida: sábado 26 enero 9.20am
Regreso: domingo 27 enero 7.35pm

Aunque puede que los portugueses no coincidan conmigo, Porto se me pareció a Lisboa: la avenida Liberdade súper ancha, la ciudad construida en la colina, con sus muchas escaleras (como cualquier barrio caraqueño, pero aquí se ve más bonito), sus fachadas viejas,...

Lo que más me gustó de Porto fue:

1. El paseo por la desembocadura del río Duero. No lo puedo evitar, tengo debilidad por las ciudades que tienen vida alrededor de los ríos

Puente Porto-Vilanova de Gaia

El Ponte Luiz I, fue proyectado por el ingeniero Teófilo Seyrig. Por arriba va la línea amarilla del Metro de Oporto, y por abajo los carros (ver Wikipedia para más información).

2. La torre de los clérigos. Según la Wikipedia, es obra de Nicolau Nasoni, uno de los máximos exponentes del barroco. Se construyó entre 1754 y 1763 a instancias de la Hermandad de los Clérigos Pobres. Tiene más de 75 metros de altura.




3. El malecón por la playa... Lo que significa que hay que volver en verano!

Top 5 de navidades

Ya llevamos celebrando varias navidades en Miami y con el tiempo hemos ido creando nuevas tradiciones familiares... aunque extrañamos los 24s en casa de mi tía querida...

Mi top 5 de nuevas tradiciones navideñas miameras son:


1. El intercambio de regalos del 24





2. Los cavatelli hechos en casa




3. La foto en la escalera





4. Ir al cine con los primos el 25 o el 1ero. El año pasado new year's eve y este año django





5. El brunch en Cracker Barrel





5 1/2. La ocasional visita a disney, no todos los años, pero de vez en cuando



En Magic Kingdom



... Y parece que este año empezamos una nueva tradición: correr los 5k en familia!



En Fort Lauderdale

Blog season

OMG we are back again!... Como dirían los backstreet...

Para mí esto de llevar un blog es como por temporadas... así como hay la temporada de lluvias, la temporada de béisbol  la temporada de caza, la temporada de series,... hay la temporada de blog...  que acaba de empezar oficialmente!

domingo, 30 de septiembre de 2012

Ávila querido

Mi muy querido, extrañado y verde Ávila!



San Petersburgo

Por fin!
Verito y yo fuimos el puente del 15 de agosto a San Petersburgo. Y me encantó, sobre todo ahora que estoy leyendo Anna Karenina y nombran algunos de los lugares donde estuvimos.

Salida: martes 14 agosto en la noche del aeropuerto de Barajas, vía Moscú.
Regreso: domingo19 agosto, con noche espeluznante en el hotel Midlend cerca del aeropuerto de Moscú, nada recomendable...

Bueno, la emoción de ver cosas escritas en ruso ya la habíamos superado con el viaje a Moscú... y el aeropuerto de San Petersburgo es un caos, pero San Petersburgo nos conquistó también. San Petersburgo queda en el delta del Río Neva y es considerada la Venecia del Norte.

Día 1: Llegada al hotel, más bonito que donde nos quedamos en Moscú.

El primer día fue de exploración: caminar desde el hotel al centro recorriendo la Av. Nevskyi, una de las avenidas principales de San Petersburgo, llena de tiendas, cafés y restaurantes. Cada día caminábamos este trecho; y como al tercer día decidimos chequear cuánto era y descubrimos que eran como 3 km, así que al menos hacíamos 6 km diarios.

Paseamos por los canales, pasando el puente Anichkov, flaqueado por cuatro imponentes estatuas de hombres domando caballos, que simbolizan la lucha del hombre con la naturaleza, la plaza de Catalina la Grande, la catedral de Kazán (que se parece al Vaticano), la iglesia de la sangre derramada de Cristo (que se parece al cuento de Hansel y Gretel), y llegamos hasta la plaza Dvortsovaya, donde se encuentra la columna de Alexandre, el Hermitage y el Admiralty. Y al final fuimos por una muy merecida cena en los alrededores de la Iglesia de la Sangre Derramada de Cristo.

Vero con uno de los cuatro caballos

Yo con otro de los cuatro caballos

Catedral de Kazán

Iglesia de la Sangre derramada de Cristo, a mí me parece de galleta

El Hermitage: no puedo evitar imaginármelo en el frío invierno, cubierto de nieve, debe ser bellísimo

Verito lista para cenar


Día 2: Día de jardines e iglesias: el Jardín de Verano, con sus pasillos, escondites, fuentes, 2 cisnes,.... los campos marciales, la iglesia de la sangre derramada de cristo a technicolor, el ayuntamiento, el puente azul, el más ancho del mundo con sus 97,3m, la catedral de St Isaac también a technicolor, y subimos hasta la cúpula de la catedral para ver San Petersburgo y terminamos frente a la estatua de Pedro el Grande, que según cuenta la leyenda mientras la estatua esté en pie San Petersburgo permanecerá en pie. Finalmente, cena en un café que existe desde 1816, me pregunto si Anna Karenina cenó ahí también con Vrosnki?

Pasillos y entresijos del jardín de verano

Catedral de St Isaac por dentro, a full color

Admirando San Petersburgo

Para Pedro el Grande de Catalina la Grande

Café desde 1816, aunque el interior sí que ha sido restaurado y el menú modernizado :)

Día 3: el Hermitage y la vuelta a las islas. Como siempre caminamos nuestros 3 km desde el hotel y entramos al Hermitage a ver la colección impresionista y no tan impresionista: Renoir, Van Gogh, Degas, Cezanne, Picasso, Kandinsky,... muchas de estas obras las había visto en el Prado cuando hicieron una exposición en colaboración con el Hermitage.



Luego cruzamos el puente Dvortsovyy, el más famoso de San Petersburgo sobre el río Neva, hacia la isla Ostrov, donde se encuentra la universidad, con sus 2 faros. Lo gracioso es que parece práctica común irse de boda express y low-cost con unos pocos amigos a hacer picnic en parques en San Petersburgo... había un montón de novios por todos lados...

Uno de los 2 faros contra el cielo nublado

Picnic pos-boda

De ahí a la fortaleza de Pedro y Pablo, donde también era muy gracioso porque había mucha gente, y gente mayor, de la 3a edad, topless tomando el sol.

Luego fuimos a ver la primera casita de Pedro el Grande en la Isla Storona. De este lado del río hay casas más high society.

De regreso a nuestro lado del río cruzamos el 2do puente más famoso de San Petersburgo, el puente Troitskiy. Estos puentes son bellísimos y se abren en las noches para dejar pasar los barcos, sólo que no nos quedamos hasta las 2am para comprobarlo :)

Puente Troitskyi
No lo vimos en persona, pero en las noches el puente Dvortsovyy se abre para dejar pasar los barcos
En la noche, cenita en restaurante italiano, un minestrone súper reparador, y espectáculo ruso... súper divertido... definitivamente me gusta la música tradicional rusa.


Pero eso sí, veía a los bailarines y me dolían las piernas de sólo ver tantas sentadillas.

Y de regreso al hotel, aprovechamos para ver San Petersburgo de noche. Cuando llegamos a la plaza de la columna de Alexandre quedamos encantadas porque estaban lanzando linternas de papel al cielo en el más puro estilo Rapunzel.

Día 4: el Peterhof, el versalles ruso, que da al mar Báltico... sin palabras... Fuimos en ferry, que agarramos frente al Hermitage, pero sólo se podía pagar en efectivo. El ferry es la mejor forma de ir... porque la fuente del Peterhof termina en el mar y es bellísimo.



Chao Rusia!

domingo, 12 de agosto de 2012

de fin de semana

Este fin de semana
- viernes noche: Brave! Fui al cine a las 10 de la noche a ver Brave, yo pensaba que estaría sola en el cine, porque quién más iba a ir a ver Brave en versión orginal a las 10pm? Pues no, resulta que el cine estaba lleno, no lo podía creer...



- sábado: me desperté a las 4 de la tarde... como que estaba cansadita. Fui a comprarle unas camisitas a mi mamá y justo había un cine al frente donde estaban pasando la película francesa La felicidad nunca viene sola con Sophie Marceau (de LOL) y Gad Elmaleh (que está de moda porque es el novio de la princesa Carlota). A pesar de que no era en versión original, estaba traducida al español, estuvo graciosita.



- domingo: fui al museo Thyssen a ver la exposición de Hopper. Me gustó! y después de regreso a la casa vi una película venezolana que compré en la cola esperando en el consulado de Venezuela: A mí me gusta, graciosita también.



- en los intermedios retomando Entourage, voy por la temporada 5.